Nueva York, Día 14: 05/08

A ocho meses de haber vuelto a Chile desde Nueva York, con la Amalia nos sacamos un pendiente de encima. Les dejo lo que empezó a escribir los dos últimos días del viaje y que nunca publicamos por falta de tiempo y porque pensábamos que pasó la vieja. Mejor tarde que nunca:

Nuestro penúltimo día.

Partimos temprano en bici rumbo a Harlem, prácticamente al otro lado de Manhattan, para ir a misa. No, no leyó usted mal: queríamos ir a misa para ver Gospel original. La misa era a las 11, pero nos demoramos en salir porque tuvimos que comprar una cadena y un candado, ya que las bicis no venían con cadenas propias. Salimos tipo 10:15 y subimos por la 6ta avenida, que tiene una vía de bicicleta ancha, como varias calles por acá. Llegamos al Central Park después de más o menos media hora pedaleando, y nos metimos para seguir subiendo, pero como el camino en el Central Park tiene muchas pendientes y es casi pura curva, nos dimos cuenta de que sería más eficiente subir por el lado. Nos fuimos a la octava y anduvimos por ahí, y pese a que no estábamos en el Central Park mismo, el camino fue precioso porque a nuestra derecha estaba el parque, y a nuestra izquierda el Upper West Side. Fue un muy buen paseo.

Finalmente llegamos a la iglesia tipo 11:10. Resultó que nuestro intento por conocer la cultura de manera auténtica no era el panorama más original, y como llegamos un poco tarde, no nos dejaron entrar porque éramos turistas (¡¿Cómo lo supieron?!). Fue una lata en verdad, y los tipos de la entrada (no sé cual será su cargo de la iglesia) no cedían, ni en esa ni en ninguna de las iglesias al rededor. Pero después nos dimos cuenta de que probablemente tenían razón; es una falta de respeto meterse en la iglesia de alguien más como quien estudia a un bicho raro. Y al parecer los locales ya estaban chatos de eso. En fin, igual pudimos escuchar algo de Gospell (cantaban increíble), al cura gritando fervorosamente y a la gente entrando bien elegante a la iglesia, las mujeres con un abanico en la mano, igual a las películas.

Cuando nos resignamos decidimos bajar por el Central Park en bici con calma, aprovechando que era Domingo y que estaba cerrado para los autos. Una vez que le agarramos el ritmo a la pendiente (hay que subir de una y bajar bien rápido para tomar vuelo para volver a subir) fue muy entretenido, estaba lleno de gente en bicicleta, patinando, trotando, y un par en esas bicicletas en las que se va como acostado, y que no me tincan muy eficientes. Sin darnos cuenta comenzamos a devolvernos hacia arriba, y cuando salimos del parque estábamos como en la 70 del este (nos metimos como en la 110 del oeste, y el arque termina en la 59). Es muy fácil perder las referencias adentro, en nuestra defensa.

Nos dirigimos al Whitney Museum que quedaba cerca. Había fila, pero menos que el otro día, y como teníamos toda la tarde no nos importó, así que fuimos a comernos algo antes, porque ya eran cerca de la una y teníamos mucha hambre. Comimos en un deli gourmet que quedaba al frente, donde había de esos buffet en los que uno paga por peso, absurdamente caro por que se encontraba en el Upper East Side. Benja se comió un pollo asado y unos tallarines que le cargaron, así que quedó muy enojado con el lugar (la comida define sus ánimos de manera drástica). Yo comí puras verduras salteadas a lo mediterráneo que a él le hubieran provocado urticaria y quedé feliz, hasta que probé el brownie que me compré, que se veía suculento, y me decepcioné mucho porque de chocolate solo tenía el color, y era bien insípido.

Finalmente, después de una fila de unos 20 minutos entramos. Fuimos directo a la retrospectiva de Yuyoi Kusama, que estaba anunciada en toda la ciudad. Se trataba de una japonesa que se destacaba por hacer cuadros o instalaciones con polca-dots, o puntos blancos sobre rojo u otros colores. Su obra era bien autobiográfica y variaba mucho por épocas, desde performance hasta unos cuadros grandes llenos de polca-dots que creaban una textura medio reptileica (término acuñado por Amalia del Río en este mismo momento. Dícese de lo que evoca a un reptil). Era interesante, y los cuadros me gustaron harto, pero no me gustó que hubiera que estar tan informado de la vida personal de la artista para entender la obra. Vimos los otros pisos, en uno habían colecciones permanentes con artistas típicos (Picasso, Braque, etc), y en otro una exposición que consistía en puros manifiestos políticos contra ya no me acuerdo qué (pero creo que era contra todo). Nos dio una lata tremenda, y decidimos que era momento de irnos. Aunque no nos fascinó tanto el museo como los otros, igual lo pasamos muy bien. Es muy entretenido ir de a dos comentando todo.

Salimos al calor húmedo y bajamos mucho en bici, hasta la 14, para devolver las bicicletas. Como el candado y la cadena no era de ellos, y preferíamos dejárselo a Edward, Benja decidió que la mejor forma de acarrearlo era ponérselo como collar flaite. Después de un rato se le olvidó y siguió así por la vida. Queríamos ir al SoHo pero antes pasamos a tomar un helado a una tienda que nos recomendó un tipo de el local de las bicis que quedaba cerca. Nos pedimos un helado triple cada uno, porque a esas alturas ya habíamos perdido toda proporción calórica y monetaria. Yo lo pedí en vaso porque no me gusta que el cono contamine el helado (porque yo AMO el helado), pero Benja se lo pidió en cono, y cuando salimos de la tienda se empezó a derretir mucho más rápido de lo que él hubiese sido capaz de comérselo, así que la mitad terminó convirtiéndose en un líquido que calló al suelo vía antebrazo-codo. Si a esa imagen le suman el candado-collar, se veía un poco llamativo, aunque no tanto como para llamar la atención en Nueva York.

Una vez que se limpió en el Starbucks seguimos caminando hacia abajo y llegamos al SoHo. Teníamos la intención de ir al Apple Store porque habíamos escuchado que habría otra conferencia a lo Martha Stewart, pero esta vez con la Meryl Streep, y estábamos con ánimos de cazar famosos (principalmente para ganarle a Seba). Resultó que cuando llegamos ya había terminado porque había sido como a las 4. Pese a nuestra decepción, fue entretenido pasear por algunas calles que no habíamos conocido. Fuimos a otro Dean and Deluca, a la tienda de diseño del MoMA (chorísima!), y a una tienda donde vendían fósiles y esqueletos deformes, tipo Ross de Friends. Esa tienda solo confirmó que en Nueva York hay gusto para absolutamente todo.

Un poco desanimados, volvimos a la casa. Pero cuando pensamos que era nuestra última noche, nos dimos que era una estupidez estar con maña y buscamos algún evento de Stand Up comedy gratis. Yo había visto uno que era a las 10, así que sin saber nada decidimos ir a ese. Nos duchamos rápido, nos vestimos decentemente, y yo quise mirar la dirección una vez más antes de salir. Solo ahí me di cuenta de que dentro de la descripción del comediante salía “normaly acts before a gay and lesbian audience”. Una vez que salimos se lo dije a Benja, que no armó mucho rollo porque es muy open-mind, y ya era muy tarde como para cambiar de panorama. Llegamos a Therapy, el bar, que era definitivamente gay y nos reímos. Benja estaba un poco más incómodo que yo, pero después de un rato (y un trago) ya se olvidó. Finalmente apareció el comediante, que era ex -ce-len-te. En verdad nunca habíamos visto comedia en vivo, y es mil veces más chistoso que verlo en una ventanita en Youtube. El tipo interactuaba con el público, y cuando se dio cuenta de que éramos los únicos heterosexuales nos tuvo harto rato para el webeo, sin ponerse pesado. Entremedio salieron tres comediantes mujeres buenísimas también. No voy a reproducir las tallas porque, primero, las mataría, y segundo, este es un blog familiar. Sí les cuento que fue una experiencia muy distinta a todo lo que estamos acostumbrados en Santiago, y en verdad lo pasamos increíble. Totalmente recomendable (no tiene que ser necesariamente en un bar gay, pero definitivamente le da un toque).

Nos devolvimos tipo 12 en metro, y pese a la hora y el que fuera domingo había harta gente, un tipo desmontando su batería y un drogado en una esquina tocando el djembé. Llegamos y dormimos, felices porque el día terminó bien, y un poco triste porque esa era nuestra última noche (y lo que es peor, al otro día tendríamos que hacer caber el caos dentro de nuestras humildes maletas).

La iglesia Mt Neboh Baptist Church era una de las varias iglesias en las que se escuchaba a las negras cantando soundtracks de películas

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Como las calles estaban cerradas para los autos, el central park se llenó de gente trotando y andando en bici

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En la tienda del zoológico de la película Madagascar había un libro de pingüinos gays que nos recordaron mucho a Felipe Pesce

En la tienda del zoológico de la película Madagascar había un libro de pingüinos gays que nos recordaron mucho a Felipe Pesce

Si bien la fila para entrar al Whitney daba la vuelta a la esquina, estaba mucho más corta que la última vez que tratamos de entrar

Si bien la fila para entrar al Whitney daba la vuelta a la esquina, estaba mucho más corta que la última vez que tratamos de entrar

Yuyoi Kusama es una artista japonesa muy especial y ociosa. Me gustaría ver sus cuadernos cuando chica para ver cómo se distraía en clases.

Yuyoi Kusama es una artista japonesa muy especial y ociosa. Me gustaría ver sus cuadernos cuando chica para ver cómo se distraía en clases.

La Amalia adentro del Whitney. Como siempre, el giftshop muy bacán.

La Amalia adentro del Whitney. Como siempre, el giftshop muy bacán.

Después de dejar las bicis, fuimos a comer a esta heladería que le recomiendo a todos los que vayan a NY. Habían sabores exotiquísimos como wasabi!

Después de dejar las bicis, fuimos a comer a esta heladería que le recomiendo a todos los que vayan a NY. Habían sabores exotiquísimos como wasabi!

Una vieja al revés

Una vieja al revés

La tienda de Ross

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No podía ser más freak. No me acuerdo por qué ésta fue la última foto del día. nos faltaron varias cosas por inmortalizar...

No podía ser más freak. No me acuerdo por qué ésta fue la última foto del día. nos faltaron varias cosas por inmortalizar…

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Publicado en Viaje a Nueva York

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