Los estudiantes arrastran los pies

A propósito de las marchas estudiantiles, Pablo Tirado, el ahora columnista oficial del Lego Amarillo, habla del efecto que causan estas manifestaciones. El autor está dispuesto a discutir, así que comenten y obtendrán respuesta. La columna se llama “Los estudiantes arrastran los pies“. 

Cuando entendí, hace muchos años, los fundamentos y la operación de los computadores entendí también que estaban muertos los conceptos y procedimientos masivos. El computador procesaba individualidades a un costo menor que los procesos masivos. Las economías de escala estaban fuertemente amenazadas. Ahora había que comparar costos masivos con costos de pequeña escala y el resultado podía quedar a cualquiera de los dos lados con una tendencia en el tiempo a los procesos especiales por sobre los masivos. En resumen: La computación reemplazaba la masa.

Al principio pensé que caía el socialismo por ser una doctrina que privilegiaba la decisión de una  cúpula sobre las decisiones individuales. Su base económica estaba en que las personas no saben lo que les conviene y una elite si. Esto es completamente en contrario de la economía de mercado que dice que nadie puede reemplazar con éxito al individuo en sus decisiones económicas. Y la historia lo ha confirmado, los socialismos son un fracaso, los países que todavía lo practican tienen un pobre desarrollo y los libremercadistas lideran las economías del planeta.

Ambos pensamientos, socialistas y de libremercado han debido cambiar mucho. El socialismo casi ha desaparecido porque sus pensamientos han debido ser modificados de tal forma que admiten una gran cuota de mercado para sus soluciones. Piensen cómo cambió nuestro ex-presidente Ricardo Lagos de un antes en el que escribió que el único propietario de los elementos de producción debía ser el Estado, a ser el principal actor en el beneficio que disfrutamos ahora todos los chilenos por el desarrollo de carreteras concesionadas. A su vez el libremercado ha debido  reconocer que no todos los chilenos son actores de transacción habiendo dos grandes ausentes: el monopolio y los pobres. El primero lo corrige con una fuerte Comisión Antimonopolio a la que aún le faltan atribuciones, y el segundo lo corrige con subsidios. Pero estos subsidios deben ser a la gente, esto es al demandante de bienes y servicios, empoderándolos para que se suban a la mesa del mercado con poder adquisitivo como cualquiera otro no-pobre.

Pero además pensé que también había muerto, o moriría muy pronto, la democracia. La democracia es hija de la masa, esto es, la imposibilidad de encontrar algún mecanismo que permita diferenciar entre las personas su capacidad de opinión y acción sobre problemas de la comunidad, y se optó por considerar a todos iguales: Una persona, un voto. El asunto era una gran mentira pero estaba más cerca de la verdad que cualquier otro mecanismo, y por supuesto del que imperaba: la autoridad emana del Rey que a su vez la recibe de Dios. Y así estamos funcionando. Pero la computación lo cambió todo: sí se puede diferenciar entre las personas y esa diferenciación se puede localizar, cuantificar y expresar con precisión. Alguna vez va  a llegar el voto diferenciado, una persona tendrá varios coeficientes para ponderar diversos temas: en una votación por la instalación nuclear el voto del científico tendrá un coeficiente superior al del barrendero y para la fijación de un subsidio a la pobreza quizá uno menor. El software aplicará sólo cada coeficiente sin intervención humana alguna. El hombre intervendrá sólo en la creación del software que fija los coeficientes, creando la ley correspondiente.

Pero ¿Por qué expongo todo este cuento? Porque los estudiantes marchan. Se expresan masivamente arrastrando los pies. Me parece anacrónico e inútil. Me parece que tratan que nuevamente la masa sea la rectora. Me parece que rehúyen  sistemáticamente el diálogo clarificador, la identificación de los problemas, la precisión de su análisis. Sólo se busca lo grueso, la masa.

En realidad hablar solamente de “los estudiantes” es como demasiado. Los líderes (muchos no estudiantes) dirigidos por sus creencias políticas son los que aportan la ideologización, algunos pocos estudiantes los siguen, algunos muchos estudiantes sienten que las cosas andan por ahí no más y acompañan, otros muchos estudiantes se acoplan a….a…., se acoplan no más. Slogans y frases-caricaturas se repiten por doquier, pero creación de soluciones no hay. Nada específico, todo vago. El ministerio pide y ofrece precisiones. Pero precisar los disminuye porque el bulto es lo que los ampara.

Y se recogen slogans de izquierda porque visten: No al lucro. Lo que realmente quieren decir es que los capitalistas no deben ganar en sus inversiones en educación. Obviamente no quieren decir que los profesores no deben ganar su sueldo, que los paradocentes tampoco, que los gastos de electricidad, agua y otros servicios no se paguen, sólo atacan a los capitalistas, porque es su ideología. Esta no acepta que el capital rente. Como esa discriminación es claramente arbitraria, lo que realmente buscan es atacar un sistema, ya que si la inversión en activos inmuebles en educación no rentan entonces no hay inversión privada. Y se logra el objetivo que es que sólo el estado invierta (lo que el señor Lagos decía hace mucho …mucho tiempo), que el Estado se haga cargo de algo que efectivamente pueden hacer los privados. Y por supuesto el estado lo puede hacer con mayores impuestos…a los ricos. Doble éxito.

¿Qué consiguen estas marchas además de entretener? Nada que sirva. No sirve comprobar que hay descontento, porque cualquiera sin marchas lo sabe, No sirve comprobar que son muchos, porque cualquiera sabe que son aún muchos más que los que marchan. No sirve para presionar al gobierno porque este está conciente de hacer lo que más pueda. No sirve para destacar a sus líderes, porque ellos necesitan destacarse en sus verdaderos campos. Quizá sirva para probar y entrenar nuevos líderes. Quizá sirva para decir que no hay un buen gobierno. Quizá sirva para mostrar en el extranjero que este es un país descontento, descontrolado, gobernado por incapaces. Triple éxito.

La oposición, regocijada, de inmediato se apodera de estos quizá: que renuncie el ministro. Los llena de esperanzas, en una de esas el ministro “se cabrea” y se va. Nada se soluciona, para nada sirve todo este retroceso, pero hay una tremenda ventaja, todo el daño queda radicado sólo en los estudiantes que perdieron su tiempo de estudiar y nadie más paga nada. Cuarto éxito.

Entonces, pareciera que sólo hay éxitos pequeños y localizados. El problema parece ser que la intuición contada al comienzo de esta columna respecto de la individualidad-masa es incompleta. En ese momento no me dio la cabeza para también imaginar la creación de las redes sociales. Me disculpo porque esta es hija de Internet e Internet es una de las  hijas de la computación. No alcancé a pensar en los nietos de las tecnologías. El caso es que hoy estamos experimentando la creación de las redes sociales y no los cambios en la democracia. Ese desfase explica lo que hoy pasa: Cualquier opinión por pequeña que sea (¿Cómo esta columna?) se difunde con facilidad y con amplitud suficiente para crear una defensa o ataque que ante se hacía sólo a la pirámide de poder. La comunicación ejecutiva antes era piramidal. El mando y la obediencia eran piramidales. Las rede sociales hacen que algunos, rápida y sin mayor esfuerzo, asuman un mando y otros, sin mayor reflección asumen la obediencia.

Aplicado al momento, el análisis concluye en 1.- Los problemas que se ventilan masivamente no son problemas nuevos. No hay nada nuevo en la expresión masiva. 2.- Los organizadores tratan de darle el carácter de “opinión mayoritaria” usando conceptos antiguos y piramidales. Pueden ser o no mayoritarios pero eso se mide de otra manera, con otros instrumentos que aún no han evolucionado.  3.- Los organizadores le dan el  carácter de presión sobre la autoridad. Efectivamente es presión, pero no más grande ni más chica que las antiguas formas de presionar. Como el mecanismo “democracia” no se ha modificado la presión no tiene ningún efecto, porque no hay aporte nuevo ni demostración de mayoría, instrumentos que son inseparables e indispensables en la presión piramidal. 4.-  El gobierno acepta la libertad de expresión de esas convocatorias, con todas sus consecuencias extras como el vandalismo y destrucción asociados, no a los organizadores (¿a alguno si?) sino a la incapacidad de controlar a los aprovechadores (Obvio, la capacidad de controlar, policía, se diseña para la media no para el peak) y le da su justo valor: ninguno.

¿Qué sigue? Nada. Más marchas inconducentes, hasta que los no marchantes se cansen, lo expresen y los marchantes se den cuenta que no cosechan nada. El gobierno seguirá dándole máxima prioridad a los problemas educacionales, la oposición tratará de seguir explotando las dificultades de encontrar soluciones. Pero hay perdedores aparte de los estudiantes.

Habrá perdedores porque las soluciones que se encuentren siempre serán mediocres y a medio camino entre mercado y socialismo . No me imagino al gobierno chantado en que la solución está en la empresa privada con todos sus atributos, como el lucro. No me imagino a la autoridad defendiendo el subsidio exclusivamente a la demanda. No me imagino a la autoridad deshaciéndose de los colegios traspasándolos a entidades privadas. No me imagino a la autoridad desprendiéndose de algunas de sus atribuciones actuales para tomar, agrandar y perfeccionar sólo los controles. No me imagino a la autoridad contratando satélites para unir todas las escuelas del país en una gran red educacional. No me imagino a la autoridad vendiendo Codelco a los particulares para dar, con el producto de la venta (entre US$45 mil y US$100 mil millones de dólares según la metodología que se use para el cálculo) el financiamiento más espectacular en la historia de la humanidad a la educación de un país y de paso hacer el supernegocio de cobrar impuestos por la producción de estos particulares y recibir los impuestos de las actividades que crearía  un pueblo de un extraordinariamente alto nivel educacional. Sólo me imagino una autoridad que transa en la mediocridad porque necesita a la oposición para progresar aunque sea un poco.

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Publicado en LegoAmarillo
4 comments on “Los estudiantes arrastran los pies
  1. Queremos de Vuelta el Lego dice:

    Hackearon el Lego Amarillo!!!!!!!!!!!!
    Se lo apropiaron los sabelotodos y seudointelectuales de siempre, pero que nunca han hecho nada.
    Con esta porquería de texto me acuerdo de “Avenida Alcorta”.

    “Hoy volví cansado de hablar de mí”…..

    By the way: “el análisis concluye en”, ¿? El análisis no concluye. El que escribe concluye que es bien distinto. Para hablar en tercera persona, dejémos a Martín Varcas o Carlos Humberto.

  2. Anónimo dice:

    Estimado anónimo, te habla el hacker, tómate un armonil y gánate el Lego de vuelta. Gracias por compararme con Cerati

  3. Hugh Hefner dice:

    Excelente columna. Me parece que lo único que está mal en todo esto es bien simple. El poder político no puede estar concentrado junto con el poder económico (aunque en la práctica se sabe que esto imposible), de lo contrario el libre mercado se ve afectado de manera negativa, termina malentendiéndose el libre mercado y se le ve como algo negativo que solo beneficia unos pocos. Eso es por una simple razón… si soy presidente y además propietario de algún o varios sectores de distintas industrias, durante mi mandato obviamente instauraré políticas que beneficien todo ese sector para cuando se acabe mi periodo presidencial, no se puede dejar al gato cuidando la carne. Eso no implica que sea lo mejor para el país ni para el libre mercado sino que lo mejor para mí. Con plata se compran huevos, si quiero ser presidente, sin el apoyo económico no llego ni a la esquina. En teoría eso podría cambiar con un sistema computacional como el que se describe en esta columna, donde ojalá no salga la que sonríe más bonito ni la más simpática, sino que salga el/la que tenga mejores ideas y planes sin tanta propaganda volando por todas partes y provocando accidentes de tránsito. Pero en fin…

    Si aceptamos la realidad tal cual es, creo que lo único que queda por hacer es simplemente poner estándares mínimos de exigencia a todas las universidades del país. Si el problema es la educación, entonces EDUQUEMOS como se debe y no con universidades mediocres que lo único que les interesa es que sus clientes sigan pagando (sin ánimos de atacar ninguna universidad en particular) que a fin de cuentas no educan y, aunque suene trillado, la educación es el sustento, la base de un país.

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