Los niños, no.

Hace una semana, Amalia del Río publicó en su blog, una columna sobre la paternidad homosexual y del porqué ella está de acuerdo con que se permita que parejas homosexuales adopten en Chile. Como es de esperarse cuando se dan sólidos argumentos en debates tan polémicos como éste, la columna hizo ruido. Al estar en contra de algunos de los puntos que toca Amalia en su columna, Philippa Cooper se animó a redactar una respuesta para que sea subida de forma exclusiva para el LegoAmarillo®.
Aquí está la columna de Amalia Del Río, a favor de la paternidad homosexual.
A continuación, la respuesta de Philippa Cooper, en contra de la paternidad homosexual.

Los niños, no.

Juana, no puedes jugar a las muñecas, acá tienes una pelota. Te digo que no, deja a la muñeca en su cajón. Si quieres anda y juega con la pelota o a las bolitas, pero la muñeca no.

Acto seguido, se distribuyen las muñecas, las distintas prendas de ropa y las peinetitas entre los hombres de la sala.

Suena ridículo, ¿o no? ¿A cuántas de ustedes, mujeres, les habría gustado verse obligadas a jugar juegos “de hombres” en el recreo del colegio? Hombres, ¿cuántos habrían estado felices si les hubieran cambiado sus Transformers, autitos y pelotas por muñecas, Barbies y tacitas? Parece una exageración, pero en un colegio de España se prohibieron las pelotas, por ser considerado un juego “sexista”. Ante la burda prohibición, los niños fabricaban pelotas con papel de aluminio, que se prohibió también. Ingeniosos, no dejaron de jugar, ahora con tapas de botellas. (Aquí la noticia)

¿Puede alguien negar que hombres y mujeres somos distintos? Lógicamente, no me refiero a inteligencia o capacidad, sino que a diferencias que la naturaleza ha dado, no solo físicas sino que también sicológicas y sociales. Somos naturalmente, distintos, lo que ha permitido la preservación de nuestra especie y el desarrollo y enriquecimiento social y cultural.

Algo similar pasa con la adopción homosexual. Permitir que un niño crezca y se desarrolle con dos ¿mamás? o con dos ¿papás? es tanto o más absurdo que la prohibición de la pelota por ser considerada sexista. Y por muchas más razones que el mero orden de la naturaleza.

Me declaro una fanática de la tecnología y no dejo de impresionarme por los rápidos avances que se viven en este aspecto. Cosas que hace sólo diez años eran lo último en las vitrinas de las tiendas, ahora se ven en vitrinas de museo. La misma tecnología y la ciencia, han hecho posibles cosas que “naturalmente” eran impensables hace pocos años atrás. Enfermedades que antes eran mortales ahora, siquiera, requieren cuidados básicos. Es casi mágico lo que la tecnología nos permite lograr hoy en día y los grandes avances que ha traído a la sociedad. Es increíble el cambio social y cultural que el desarrollo traen consigo, pero no por eso creo que todo “avance” es bueno. No todo lo que la técnica crea es bueno para el hombre. No puede avanzarse sin una reflexión ética, sin parar a pensar si es beneficioso para la sociedad. Por esto, saliendo del argumento de la naturaleza y las fundamentales diferencias entre hombres y mujeres, creo que la adopción por parte de homosexuales no debería permitirse nunca.

En primer lugar, se habla mucho de los niños que se encuentran en orfanatos, sin ser adoptados ya sea por su edad, por algún trastorno físico o mental o simplemente porque no hay quien los adopte. Se dice que siempre va a ser mejor que ese niño crezca en una familia con papás del mismo sexo a que lo haga en el Sename o fundaciones de adopción. Hay tras este argumento gran desinformación. En estos tiempos en que la tasa de natalidad es cada vez más baja y en que se retrasa la maternidad hasta pasado los treinta años, hay más personas queriendo adoptar, que niños susceptibles de ser adoptados. En España, tienen una tasa de natalidad de 1,38 hijos por mujer y las listas de espera para adoptar alcanzan los ¡nueve años! En ese país, las adopciones internacionales se han multiplicado en un 264%. El argumento de los niños en orfanatos apela a la emocionalidad y pareciera tener como primer y único fin el interés del niño, pero es indudable que hay detrás un interés de las parejas homosexuales por ser socialmente aceptadas, legitimadas y miradas como normales, tal como si fueran heterosexuales. Además, hay un interés en suplir lo que la biología no les va a dar, ni siquiera con una ayudita de la ciencia. No hay duda que a los homosexuales debe valorárseles tal como a cualquier persona, se les debe respeto y no discriminación. Pero no por esto, se va a hacer prevalecer su interés por sobre el de un niño, que tiene todo el derecho del mundo a crecer y desarrollarse en una familia. Estoy de acuerdo que el cariño y la educación firme no la dan necesariamente la mamá y el papá respectivamente. Las mujeres ya entramos al mundo laboral y los roles han cambiado. Ya está lejos de nuestra realidad la imagen del macho proveedor y la abnegada mujer en la cocina, pero lo que una mujer es diferente a un hombre y no sólo en lo físico. Tienen diferentes puntos de vista y aportes al desarrollo de un niño. Una riqueza que no se logra en el contexto homosexual.

Por otra parte, se habla de la no discriminación a rajatabla. Que deberían poder casarse dos hombres entre sí o dos mujeres, que deberían poder adoptar, etc. Si como sociedad permitimos eso, dónde ponemos el límite. Cómo argumentar que tres personas no pueden casarse. O dos hermanos, o abuelo con nietos, o matriomonios grupales. La discriminación es hacer diferencias injustas y arbitrarias. Pero nadie afirmaría que un ciego podría estar a cargo de la torre de control en un aeropuerto. ¿O se le discrimina al impedírselo? Así, para todos los que sostienen la bandera de la no discriminación, me gustaría saber cómo resolverían la situación de dos parejas, una hétero y una homosexual queriendo adoptar un niño. ¿Les parece legítimo que habiendo una pareja heterosexual y una homosexual en lista de espera, se elija por mero orden de llegada? O por el contrario, ¿No parece razonable darle la prioridad a la heterosexual? No se olviden que los que sostienen el primer punto para legitimar la adopción homosexual, la plantean como la solución menos mala, como una opción preferible al Sename.

En tercer lugar, la sociedad actual insiste en eliminar las diferencias de género, en extremar la igualdad y la no discriminación a situaciones tan escabrosas como la de Storm, el niño canadiense criado sin identidad sexual (y cuyo sexo se mantiene en secreto) para que cuando sea mayor, pueda elegir. Otra vez les pregunto, ¿de verdad les suena una situación deseable? ¿y si hubieran sido ustedes? ¿o sus hijos? Ser hombre y ser mujer no es lo mismo, y por eso, se necesita el aporte femenino y el masculino, desde la familia hasta los grupos sociales más extensos. Los roles de uno y otro son distintos y en eso está la riqueza de la raza humana.

La indiferenciación de sexos y de roles va a llevar, más temprano que tarde, a que el niño se cuestione prematuramente su identidad sexual, se introduce tempranamente en el niño la duda de sí, a pesar de su sexo, deberá unir su vida a un individuo del sexo opuesto y tener hijos biológicos o si por el contrario deberá unirse a alguien del mismo sexo y no poder tenerlos nunca.

Como cuarto punto hay que reconocer que las discusiones respecto a la homosexualidad no son nuevas. No son consecuencia de los avances tecnológicos del último siglo. Ya en Grecia existía y era una práctica incluso culturalmente promovida pero siempre excepcional, y no considerada ni cercana al matrimonio, simplemente porque de serlo, la raza humana estaría extinta.

Para cerrar, insisto en que tengo confianza en el futuro. Me impresiono día a día como la ciencia  y la técnica nos hacen la vida un poco más fácil y como han hecho que cosas antes consideradas antinaturales, raras y socialmente negativas, ya no lo sean. Es lo normal y deseable que una sociedad evolucione. Que ciertos estándares o estereotipos hayan mudado a cosas que antes causaban escándalo. Sin embargo, no podemos dar como argumento cierto el que todo lo nuevo es bueno. No todo desarrollo de la técnica implica un desarrollo para el hombre. Y no todo lo físicamente posible es deseable. Caer en ideas de moda, pelear por las causas que “la llevan” puede ser inofensivo, pero no cuando se trata de los niños. No cuando se trata de el futuro de nuestra sociedad, de la sociedad que todos hemos ayudado a construir. Por eso, los niños, no.

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Publicado en LegoAmarillo
2 comments on “Los niños, no.
  1. Philippa.

    Te invito a que leas el siguiente documento.
    http://www.healthychildren.org/English/family-life/family-dynamics/types-of-families/pages/Gay-and-Lesbian-Parents.aspx?nfstatus=401&nftoken=00000000-0000-0000-0000-000000000000&nfstatusdescription=ERROR%3a+No+local+token

    Acá está el respaldo de la AAP (Asociación Americana de Pediatría)
    http://es.scribd.com/doc/19633073/AAP-Endorses-Gay-Adoption

    Nadie niega que hombres y mujeres son distintos. pero ¿no es cierto que a falta de una figura paterna/materna uno busca otra?, porque si hablamos de falta de figura de un hombre y/o una mujer, estaríamos negándole el derecho de adopción a familias monoparentales, lo que no se hace. Además tu figura paterna y/o materna no necesariamente tienen que ser tus padres, puede ser tu entrenador de fútbol, tu profesora de ballet, una abuela, una tía. Yo soy gay y si llegase a tener una hija, estaría más que claro que cuando necesite el consejo de una mujer (le llega la regla, un pololo, cambios fisiológicos-morfológicos) acudirá a mi hermana, o a la mujer que ella estime conveniente.

    Es muy acrónico considerar que las únicas figuras posibles son el padre y la madre (son las ideales, pero no significa que existan otras), porque vuelvo a recalcar, las familiar monoparentales son igual de exitosas que las biparentales.

    Te adjunté los siguientes documentos, para que veas que no existe una interferencia en la identidad sexual y/o de género en los hijos criados en familias homoparentales, a menos que consideres que tener descubrir su sexualidad y tener una sexualidad más abierta es algo negativo. Me doy la libertad de asegurarte, que la mayoría de los niños criados en familias homoparentales, serán mucho más tolerantes y aceptarán a sus amigos con diferencias, algo que se extraña en la sociedad actual.

    No te niego que no habrán molestias, no te niego que puede ser que le hagan buylling al niño. pero creo que negar la adopción por esa razón sería tan burdo como quitar la custodia a los hijos de las empleadas, prostitutas, y cualquier profesión que no sea “decente”. Además va a afectar en que los padres del niño elijan un ambiente adecuado para que se desarrolle su hijo, que me imagino, que es lo que cualquier padre quiere para el suyo.

    Saludos

    Aníbal.

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